"Nos, ossos que aqui estamos, pelos vossos esperamos"
(“Nosotros huesos que aquí estamos, por los vuestros esperamos”)
Al entrar es inevitable sentir un estremecimiento: miles de huesos decoran el techo y las paredes, los huesos pertenecientes a 5000 cadáveres, formando en alineación perfecta, las columnas y bóvedas de la sala. Según la leyenda, los huesos proceden de las víctimas de una gran epidemia de peste negra, aunque otras historias hablan de que pertenecen a los propios frailes y vecinos del pueblo.
Pero lo más impactante de todo es que, colgados de una de las paredes hay dos cadáveres completos, en los que aún pueden verse restos de piel y ropa. Cuenta la leyenda que los dos cadáveres pertenecen a un marido y a un hijo maltratador, que en el siglo XV mataron a su mujer/madre tras golpearla sin piedad. En el lecho de muerte ella les maldijo: "por vuestra maldad-les dijo- ni siquiera os aceptarán en el infierno, y pronto moriréis". Efectivamente, pasado poco tiempo, ambos fallecieron por causas misteriosas, y al querer darles sepultura, los enterradores se percataron de que aquella tierra en la que intentaban cavar se volvía dura como la roca, por más que lo intentaban era inútil... Finalmente se decidió exponer los cadáveres en la capilla para escarnio público para toda la eternidad. Aún hoy es costumbre que las mujeres de la ciudad se corten un mechón de pelo y lo dejen en la puerta de la capilla antes de la boda, para que San Francisco las proteja durante su nueva vida.
Para los que penséis que Evora está demasiado lejos y si os apetece ver una capilla-osario casi tan impresionante como la de Evora, no tenéis más que acercaros al pueblecito de Wamba en Valladolid. Allí, en la iglesia de Santa María, que perteneció a los caballeros hospitalarios, hay una cripta-capilla con más de 1000 calaveras que supuestamente pertenecieron a estos caballeros. Y la inscripción es igual de tétrica, aunque en este caso en castellano:
"Como te ves, yo me vi, como me ves, te verás. Todo acaba en esto aquí. Piénsalo y no pecarás."



"Mouchos, curuxas, sapos e bruxas.