20 Mar 2008 - 19:20:51
Carlos II : compendio de patología

Carlos II de España, "El Hechizado", rey de España entre 1665 y 1700 y último de la casa de Austria, es un personaje fascinante desde su mismo nacimiento desde un punto de vista médico. El embajador de Francia no pudo describirle mejor al verle: "Asusta de feo"-dijo. Cuentan que su propio padre Felipe IV, al verlo, ordenó que cuando llegara el momento de exhibirlo en público, el príncipe fuera bien tapado para que se le viera lo mínimo imprescindible. Y es que al parecer tenía una cabeza descomunal, piel de tinte verdoso, costras en la cabeza y lesiones vesiculosas en las mejillas. Al pasar los años, la situación no mejoraba precisamente: a los 4 años, cuando fue coronado rey de España, aún no caminaba, era extremadamente débil y enclenque, de cabeza abultada, y hasta los 10 años no hablaba de forma inteligible. Padeció todas las enfermedades exantemáticas posibles: varicela, sarampión, rubeola y viruela, además de numerosas infecciones respiratorias, una de ellas muy severa, a los 8 años, que le dejó secuelas de por vida. Por este motivo vivía prácticamente enclaustrado con miedo al "enfriamiento". Es también por este miedo por lo que Carlos tenía fobia a cualquier tipo de higiene personal: se bañó en escasas ocasiones a lo largo de su vida y apenas se peinaba y lavaba.
Ya desde su infancia fue evidente que presentaba, además de sus numerosos problemas físicos, un importante retraso intelectual. Todos los que le rodeaban estaban seguros de que el rey no viviría muchos años así que nadie se preocupó en demasía de su educación. El rey creció siendo prácticamente analfabeto mientras los intrigantes de la corte tomaban posiciones para la posible sucesión. Pero la precaria salud del rey no impidió, ante la sorpresa de todos, que se enamorara perdidamente de la bella Maria Luisa de Orleans, con la que se desposó en 1679.
Según cuentan los cronistas de la época, fue la propia reina la que confesó a los médicos de cámara la impotencia de Carlos II. Se cuenta la leyenda de que el embajador francés llegó a sustraer unos calzones del rey de la lavandería de palacio para investigar la esterilidad del monarca.
A pesar de los achaques del rey, que envejecía prematuramente y que presentaba un aspecto físico deplorable, fue su joven esposa la que falleció prematuramente de forma repentina (parece que la causa probable fue una apendicitis). El problema de la descendencia se convirtió en una cuestión de estado, y el rey se casó rápidamente en segundas nupcias con Mariana de Neoburgo, de la que se decía que era "caprichosa y llorona", pero probablemente fértil, ya que su madre tuvo la friolera de 23 hijos.
Los problemas de salud del rey se agudizaban, presentaba fuertes dolores abdominales, crisis epilépticas, debilidad generalizada y se le hinchaban tanto los pies que apenas podía andar. La idea de que alguien le había endemoniado o hechizado le torturaba. Carlos estaba convencido de que una de las causas fue su negativa de niño a besar el cadáver de su padre en el lecho de muerte, e incluso llegó a sacar la momia de Felipe IV de su tumba en el Escorial para poner remedio a su terrible falta. Fueron varios los sacerdotes y curaderos los que alimentaron el delirio del rey sobre el hechizo, y contribuyeron a su deterioro final con las pócimas y remedios prescritos.
Cuentan que los días previos a la muerte del rey presentaba una diarrea tan severa que le impedía levantarse de la cama. La sospecha del hechizo se mantuvo hasta el final, y por este motivo se le practicó la autopsia, cuyo informe decía que el cuerpo del rey "no tenía ni una sola gota de sangre, el corazón apareció del tamaño de un grano de pimienta, los pulmones corroídos, los intestinos putrefactos y gangrenados, tenía un solo testículo negro como el carbón y la cabeza llena de agua."
Hoy en día, de forma retrospectiva, muchos médicos han analizado los síntomas descritos y han llegado a la conclusión de que Carlos II el Hechizado, pudo padecer una larga lista de enfermedades: algún tipo de infección perinatal, raquitismo carencial (por su escasa exposición al sol), infecciones exantemáticas de la infancia, cólicos renales complicados con infecciones renales y finalmente insuficiencia renal secundaria, progeria (enfermedad que causa un envejecimiento prematuro), infecciones gastrointestinales con diarrea y finalmente deshidratación. Su esterilidad y retraso mental se atribuyen hoy en día a una probable anomalía cromosómica que recibe el nombre de Síndrome de Klinefelter.

Un saludo!!