Precisamente una noche así, sentados junto a una de las estatuas, nos contaron esta leyenda relacionada con el puente:
La construcción del puente de Carlos se inició en el año 1357. Cuenta la leyenda que los primeros años, las obras apenas avanzaban, ya que sobre el puente había caído una maldición, y el diablo derruia de noche lo que se construía de día. El maestro de obra, agotado, decidió pactar con el diablo: si permitía concluir la construcción, se le entregaría el alma de la primera persona que cruzara el puente. Por supuesto el diablo aceptó, y las obras comenzaron a avanzar, de forma que en pocos meses el puente estaba terminado y listo para ser inaugurado. El maestro de obra se sentía apesadumbrado y culpable al pensar en el coste del puente, un alma inocente, y pretendió burlar al diablo. Dispuso que una patrulla de soldados impidieran la entrada al puente de cualquier persona, y metió un gallo en una cesta con la idea de soltarlo para que fuera el ser vivo en cruzar de una orilla a otra. Pero el diablo se lo vio venir, y planeó su venganza. Adoptando una forma humana, fue hasta casa del maestro de obra y contó a su joven esposa que el marido había sufrido un terrible accidente al otro lado del río. La mujer no se lo pensó dos veces y salió corriendo despavorida, pasó junto a los sorprendidos soldados y atravesó el puente... ... desapareciendo ante los ojos de todos y de su desconsolado marido. Cuentan que desde entonces es posible ver, en las oscuras noches de Praga, una figura vestida de blanco que vaga por el puente llorando y llamando a su esposo.


El gato negro:
Estamos en pleno carnaval, y estos días muchos de nosotros nos esconderemos debajo de un disfraz para salir a pasarlo bien. ¿De dónde procede esta curiosa tradición de salir disfrazados a reír, bailar, comer, beber y etc? Pues sí, el carnaval tal y como lo conocemos hoy día comenzó a gestarse en la Edad Media, el supuesto "periodo oscuro" de la Historia. Los carnavales se celebran los tres días previos al miércoles de ceniza y al inicio de la Cuaresma, y se dice que el nombre deriva de la palabra "carnelevarium", que significa "quitar la carne", ya que en la Cuaresma la tradición cristiana es no comer carne durante los siguientes 40 días.